La tecnología al servicio del consumo en el comercio físico

Según la británica Euromonitor, hay 7 grandes grupos de consumidores en función de criterios como rasgos de personalidad, preferencias de compra, uso y relación con la tecnología o conciencia “verde”.

Según esta consultora, estos 7 grupos son (1) el duro trabajador que no se desanima, (2) el gastador impulsivo, (3) el optimista equilibrado, (4) el aspirante luchador, (5) el hogareño conservador, (6) el escéptico independiente y (7) el tradicionalista seguro.

Personalmente creo que todos podemos encajar en uno de estos grupos, pero tener ciertos matices de uno o varios de los otros. Al final, consumir (no confundir “comprar” con “consumir”) es en muchas ocasiones un estado emocional y como bien sabemos los estados emocionales varían a lo largo de los días, semanas y años.

Pues bien, si hay tantos grupos de consumidores, variaciones entre los mismos, grises y estados de ánimo que condicionan nuestros comportamientos como consumidores y, además, tenemos toneladas de tecnología para ofrecer nuestros productos o servicios en función de todos esos matices, ¿por qué al entrar en un establecimiento, restaurante, cine o gran centro comercial me tratan como uno más cuando llevo años dejando pistas de quien soy y cómo me gusta consumir?

Esto que resulta tan sencillo para el mundo del consumo virtual es la gran asignatura pendiente del consumo en espacios físicos, sobre todo cuando sigue habiendo mucha gente a la que le gusta “ir de compras”.

Mientras los gigantes del e-commerce como Amazon, Jingdong, Alibaba, eBay, Rakuten o Zalando y las grandes marcas de distribución están en lo virtual desde hace lustros, ¿qué hace el comercio tradicional para hacerles frente? ¿tirar la toalla cuando ambos mundos son no sólo compatibles sino absolutamente complementarios?

Conceptos como experiencia de cliente, plataformas de análisis de comportamientos y patrones de compra en comercio físico, ofertas y mensajes personalizados en tiempo real “on the spot”, segmentación de clientes en tienda/comercio, eficiencia en el aprovechamiento de activos físicos y personal en negocios de hospitality, ocio y entretenimiento o elementos de inteligencia artificial, constituyen ingredientes básicos a la hora de abordar proyectos de transformación en el mundo del consumo en entornos tradicionales físicos.

La tecnología ofrece grandes oportunidades para conocer e interactuar con los consumidores mientras están en sus momentos de consumo. Todo ello en rabioso tiempo real y con un múltiple objetivo: satisfacer los momentos de consumo, incrementar la fidelización, estimular los comportamientos de compra, conocer lo que quieren nuestros clientes desde que entran en nuestro comercio, reforzar la imagen de marca y, ¿por qué no?, ganar dinero con todo ello.

¿Jugamos?

José Ramón Pérez – Socio Fundador y Director General de eSmartIT